Tratamiento preciso para lesiones que no terminan de curar
La Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI) es una técnica avanzada indicada para tendinopatías crónicas y lesiones persistentes que no mejoran con tratamientos convencionales.
En Clínica Biizkar (Bilbao) aplicamos EPI ecoguiada, lo que nos permite actuar directamente sobre el tejido degenerado con máxima precisión, activando un proceso de reparación real y controlado.
¿Qué es la Electrólisis Percutánea Intratisular?
La EPI consiste en la aplicación de una microcorriente galvánica a través de una aguja muy fina que se introduce directamente en el tendón o tejido lesionado.
Esta corriente provoca una respuesta inflamatoria controlada que elimina tejido degenerado y estimula la regeneración desde el origen del problema.
¿Por qué es ecoguiada?
La ecografía musculoesquelética nos permite visualizar la lesión en tiempo real y actuar exactamente sobre la zona afectada, evitando estructuras sanas y aumentando la eficacia del tratamiento.
Cómo aplicamos la EPI en Clínica Biizkar
Antes de realizar la EPI llevamos a cabo una valoración musculoesquelética completa y un estudio ecográfico para determinar si esta técnica es la más adecuada en tu caso.
Localización exacta
La ecografía nos permite intervenir justo en el punto donde se encuentra la lesión.
Intervención directa
Actuamos sobre el tejido degenerado para estimular un proceso real de reparación.
Control de la evolución
Seguimos la respuesta del tejido y adaptamos el tratamiento para consolidar resultados.
Indicaciones habituales de la EPI
- Tendinopatías crónicas
- Tendinitis rotuliana y aquílea
- Epicondilitis y epitrocleitis
- Lesiones del deportista de larga evolución
- Tendinitis del supraespinoso
- Pubalgia
Cuando el dolor se mantiene, la EPI marca la diferencia
Atendemos a pacientes que arrastran dolor durante meses y que ya han probado reposo, medicación o fisioterapia sin resultados duraderos.
En estos casos, la EPI permite acortar los tiempos de recuperación, reducir el dolor y mejorar la función, actuando directamente sobre el tejido dañado.
Preguntas frecuentes
Puede resultar molesta durante la aplicación, pero la sensación es breve y tolerable. Ajustamos la intensidad en cada sesión.
Depende del tipo de lesión y su evolución. En muchos casos se requieren entre 3 y 5 sesiones.
Se recomienda evitar cargas intensas durante las primeras 24–48 horas tras cada sesión.
Sí. Está especialmente indicada en lesiones que no han respondido a otros tratamientos.
Sí. Habitualmente se combina con ejercicio terapéutico, fisioterapia o INDIBA para consolidar resultados.
La EPI suele combinarse con:
Da el primer paso para reducir el dolor y recuperar movilidad
Si llevas tiempo con molestias, dolor persistente o una lesión que no termina de resolverse, una valoración profesional puede ayudarte a entender qué ocurre y qué opciones de tratamiento existen en tu caso.